Finas láminas de porcelana, desde 0,3 mm de espesor, que corrigen la forma, el color y las pequeñas irregularidades del diente con un tallado mínimo.
No absorben tinciones, mantienen el color de forma estable y superan los 10 años de durabilidad.
Qué son las carillas
Las carillas son finas láminas que se colocan en la parte frontal del diente para modificar su forma, color o pequeñas grietas, e incluso corregir ligeros desalineamientos. Pueden ser de cerámica o de composite, y la elección del material depende de muchos factores —entre ellos los hábitos de cada paciente—. Se determina tras la primera valoración, explicando de antemano los pros y los contras de cada opción.
Lo ideal, si se busca un diseño de sonrisa, es realizar un blanqueamiento previo para partir de un buen sustrato. En ambos materiales, las láminas finas presentan ciertas transparencias que dejan pasar la luz y se reflejan en el resultado final.
Carillas de cerámica
Las carillas de cerámica son el tratamiento estético dental más avanzado y el más demandado. Con un espesor desde 0,3 mm, requieren un tallado mínimo y ofrecen un resultado prácticamente indistinguible del diente natural.
No absorben tinciones, mantienen su color de forma estable en el tiempo y, con un buen mantenimiento, superan los 10 años de durabilidad. Su reparación, a diferencia del composite, precisa el envío al laboratorio, por lo que planificamos cada caso al detalle con diseño digital (DSD) y un Mock Up en boca: el resultado se valida antes de tocar ningún diente.
Composite vs. Cerámica
Casos realizados







